jueves, 13 de diciembre de 2012

ANÁLISIS

¿QUÉ SOMOS DE LOS PEORES EN EUROPA en lectura y mates en 4º de Primaria?

Eso dice el último estudio de la OCDE, aunque yo pondría algún matiz. Pero voy a aportar mi análisis
¿por qué?

- En primer lugar la formación inicial de los maestros es deficiente, y casi nula en el profesorado de secundaria, en cuanto a pedagogía y didáctica.

- La formación continua, no puede ser voluntaria, si no obligatoria y persoanlizada según las deficiencias y carencias de cada uno, y alguien debe conocerlas

- La selección del profesorado, también hace aguas, y no se nos puede colar ningún incompetente, hace falta un filtro psicológico. Hay que desviarse de lo heurístico y centrarse en lo personal y lo pedagógico.

- La capacitación de quien nos dirige en los centros educativos, es más que cuestionable, los mejores deben enseñar y los mejores dirigentes deben dirigir a los mejores. Necesitamos verdaderos líderes pedagógicos

- Las editoriales, deben mejorar sus productos, con muchos libros no se aprende.

- Los padres, no priorizan  la educación y la formación y hay un pasotismo de padres y un modelo a imitar peligroso.
- La Inspección Educativa, demasiado burocratizada, sin salir de sus despacho, y alejadas del aula, sin ser servir de nexo entre colegios. No refuerza lo bien hecho, ni corrige al que la mete..

Los políticos educativos que tenemos, con Ego partidista, es lo más bajo en muchísimos años, carentes de ideas educativas.

Pero no nos podemos quedar cruzados de brazos, en la próxima ofreceré mis soluciones, peor ya os digo por donde irán:  Si un 4% de nuestros estudiantes están entre la élite, ahí es donde nos tenemos que fijar para extenderlo.



sábado, 1 de diciembre de 2012

DULZURA Y TERNURA

¿Otra educación es posible?


Es sorprendente en este sentido que los españoles acepten sin rechistar la estafa que supone la enseñanza secundaria y universitaria que se imparte en demasiados lugares en España, plagada de profesores que imaginan que enseñar consiste en sentarse en una silla a dictar apuntes (¿no conocerán quizás la moderna invención de la fotocopiadora, la impresora, y el correo electrónico?). 

El debate sobre enseñanza se centra siempre, en cada uno de los interminables procesos de “reforma” en si clase de religión sí o clase no; y si formación del espíritu nacional español, o mejor espíritu nacional catalán o cántabro. 

Y podemos estar seguros de que los padres protestarán contra cualquier incidente con la comida, que se echarán a la calle ante cualquier subida de tasas, o fallo en la limpieza de las clases.
Pero estamos por escuchar la primera protesta porque a los niños no se les exige suficiente, porque las clases son demasiado blandas, rutinarias, y memorísticas.

Estamos por escuchar la primera protesta porque los chicos salen del colegio, con 16 o con 18 años, sin haber adquirido los tres fundamentos claves necesarios para salir adelante en la economía de conocimiento:

 - un nivel avanzado de confianza en el uso de las matemáticas y la estadística; 

- una capacidad elevada para escribir un argumento, no solo correcto gramaticalmente, sino razonado con claridad y convicción; 

- y un nivel avanzado de inglés. 

No nos engañemos, sin haber adquirido estos tres fundamentos básicos para participar en la economía del conocimiento, es como si los niños no hubieran pisado la escuela desde los 14 años. 

Y conseguir esta prioridad requiere no solo que los padres se involucren mucho más y que los colegios exijan mucho más, sino también que el modelo educativo cambie, y que exijamos a los Gobiernos, del signo que sea, que sacrifiquen primero el gasto en cualquiera de los otros dos pilares del Estado de bienestar, sanidad y pensiones, si es estrictamente necesario, pero que mantengan por encima de todo la inversión en capital humano, en educación, absolutamente necesaria para asegurar el futuro del país.
Luis Garicano es catedrático de Economía y Estrategia de la London School of Economics.