UN MINUTO PARA LA REFLEXIÓN

CUIDARE


https://www.youtube.com/watch?v=s3UL5hrDe24&feature=youtu.be http://justificaturespuesta.com/wp-content/uploads/2014/08/Las-mejores-citas-de-Jutifica-tu-respuesta-Vol.-I.pdf?utm_source=Justifica+tu+respuesta+Newsletter&utm_campaign=a2a9102568-Autoresponder_de_bienvenida8_16_2014&utm_medium=email&utm_term=0_311c6f1938-

a2a9102568-105987189


La historia del lápiz

El niño miraba al abuelo escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:

–¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿Es, quizá, una historia sobre mí?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y dijo al nieto:

–Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial.

–¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!

–Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo.

Primera cualidad: puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. A esta mano nosotros la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.

Segunda: de vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.

Tercera: el lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Cuarta: lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.

Finalmente, la quinta cualidad del lápiz: siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará trazos, e intenta ser consciente de cada acción


DOS AMIGAS

Dos amigas se encontraban tomando un café 
y una le comenta en tono de queja a la otra:


-"Mi mamá me llama mucho por teléfono para 
pedirme que vaya a hablar con ella. Yo voy poco 
y en ocasiones siento que me molesta su forma de ser.


Ya sabes como son los viejos: cuentan las mismas cosas una y otra vez.

Además, nunca me faltan compromisos: que el trabajo, 
que mi novio, que los amigos... "


-"Yo en cambio..." - le dijo su compañera - "...hablo mucho con mi mamá. 
Cada vez que estoy triste, voy con ella; cuando me siento sola, cuando
tengo un problema y necesito fortaleza, acudo a ella y me siento mejor. "


-"Caramba ..." se apeno la otra "... Eres mejor que yo. "


-"No lo creas, soy igual que tú" respondió la amiga con tristeza, "...visito a
 mi mamá en el cementerio. Murió hace tiempo, pero mientras estuvo conmigo, 
tampoco yo iba a hablar con ella y pensaba lo mismo que tu. 
No sabes cuanta falta me hace su presencia , cuanto la echo de menos y
 cuanto la busco ahora que ha partido. 


Si de algo te sirve mi experiencia, habla con tu mamá hoy que todavía la
 tienes, valora su presencia resaltando sus virtudes que seguro las tiene y 
trata de hacer a un lado sus errores que de una forma u otra 
ya forman parte de su ser. No esperes a que este en un panteón, 
porque ahí la reflexión duele hasta el fondo del alma, 
porque entiendes que ya nunca podrás hacer lo que dejaste pendiente, 
será un hueco que nunca podrás 
llenar, no permitas que te pase lo que me paso a mi." 



En el automóvil, iba pensando la muchacha en las palabras de su amiga. 
Cuando llego a la oficina, dijo a su secretaria:

 -"Comuníqueme por favor con
 mi mamá, no me pase mas llamadas y también modifique mi agenda porque es muy 
probable que este día, se lo dedique a ella!!


"

DESAFORTUNADAMENTE NO SIEMPRE 
ESTAMOS VALORANDO EL CARIÑO O LA 
AMISTAD QUE OTRAS PERSONAS NOS OFRECEN
Y EN OCASIONES LO PERDEMOS 
MISERABLEMENTE PORQUE NO SABIAMOS 
QUE TAN IMPORTANTE ERA HASTA QUE YA NO NOS PERTENECE. 
HAZ UNA RETROSPECTIVA DE TU VIDA 
Y DALE LA DIMENSION CORRECTA A LAS 
PERSONAS QUE AHORA TE RODEAN, 
PROBABLEMENTE SEA TU ULTIMA OPORTUNIDAD.

Hoy comparto un texto de Lidia María Riba


Tómate un tiempo para disfrutar:
el camino ha sido largo y difícil.

Tómate un tiempo para ayudar a otros:
mucho se te ha concedido.

Tómate un tiempo para compartir tu triunfo:
quienes te aman también subieron a tu lado.

Tómate un tiempo para mirar de dónde partiste:
te juzgarás con menos severidad.

Tómate un tiempo  para descansar un poco:
hay una nueva cumbre por conquistar 
AL MAESTRO CON RESPETO

Un amigo me ha mandado esta conversación de un padre con su hijo. Me ha encantado y creo 
que refleja muy bien la figura del "maestro":

"Hoy he tenido que hacerle un justificante a mi hijo, para su maestro, justificando su
 falta de asistencia, porque ha estado en el médico. Evidentemente, la he redactado 
correctamente, dirigiéndome a él de usted, e iniciando el escrito con un "Estimado Sr. 
profesor".

Cuando mi hijo la ha leído, se ha quedado pasmado, preguntándome que porque escribía un simple justificante, con tanta corrección, que solamente se trataba de un justificante para el profe, y ha añadido "ni que fuera el presidente del gobierno".

Y le he respondido lo siguiente:

Querido hijo, posiblemente, un maestro, es una de las pocas personas en este mundo, a las que debes respeto, ya que de él depende, que tu futuro, sea el de una persona educada, y 
con conocimientos.

De él dependen, también, los presidentes de gobierno, y cualquier otra profesión, de su 
trabajo dependen, en resumen, todas las personas que nos encontraremos en nuestra vida, y de él depende, el concepto que esas personas a su vez, tengan de nosotros.

Presidente de gobierno, puede ser cualquiera,  como puedes ver en los últimos tiempos.

Maestro, solo pueden ser unos pocos, únicamente, los dispuestos a llevar una vida de 
entrega y esfuerzo, inculcando valores y conocimientos al bien más preciado de un padre: 
sus hijos.

Sin mirar, cedo mi puesto al maestro, durante gran parte del día, para que colabore con tu educación, pero JAMÁS, permitiría que un presidente del gobierno lo hiciera.

Es por eso, que le demuestro respeto, y afecto. Si este justificante, fuera para un 
presidente de gobierno, posiblemente ni siquiera lo escribiría, porque a un presidente de gobierno, a cualquier presidente de cualquier gobierno, le importa poco tu educación.

Me ha mirado sonriendo, y me ha dicho "tienes razón".

Me reconforta  creer que esta conversación ha existido o puede darse en algún hogar 
español.

Recordad: Presidente del gobierno puede serlo cualquiera.... Maestro NO
Video - Day And Night - Pixar

Hoy comparto un texto de Lidia María Riba


Tómate un tiempo para disfrutar:
el camino ha sido largo y difícil.

Tómate un tiempo para ayudar a otros:
mucho se te ha concedido.

Tómate un tiempo para compartir tu triunfo:
quienes te aman también subieron a tu lado.

Tómate un tiempo para mirar de dónde partiste:
te juzgarás con menos severidad.

Tómate un tiempo  para descansar un poco:
hay una nueva cumbre por conquistar

DOS AMIGAS

Dos amigas se estaban tomando un café y una dice en tono de queja: 

- Mi madre llama a menudo para que vaya a verla. Voy poco y en ocasiones siento que me molesta su forma de ser. Ya sabes cómo son los viejos: cuentan las mismas cosas una y otra vez. además nunca me faltan compromisos.

Yo, en cambio - responde su amiga- hablo mucho con mi madre. Cada vez que estoy triste, voy con ella; cuando me siento sola, tengo un problema y necesito fuerza, acudo a ella y me siento mejor.

- Caramba... eres mejor que yo.

- No lo creas, soy igual - responde con tristeza Visito a mi madre en el cementerio. Murió hace tiempo, pero mientras estuvo conmigo, pensaba lo mismo que tú. No sabes cuánta falta me hace y cuánto le echo de menos. Si de algo te sirve mi experiencia, valora su presencia resaltando sus virtudes y trata de hacer a un loado sus errores. No esperes a que sea tarde.

De vuelta en el coche iba pensando en las palabras de su amiga. cuando llegó a la oficina, dijo a su secretaria: - Voy a llamar a mi  madre. Por favor, no me pases llamadas y cambia mi agenda, porque el día de hoy se lo dedico a ella

La historia del lápiz

El niño miraba al abuelo escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:

–¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿Es, quizá, una historia sobre mí?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y dijo al nieto:

–Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial.

–¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!

–Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo.

Primera cualidad: puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. A esta mano nosotros la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.

Segunda: de vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.

Tercera: el lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Cuarta: lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.

Finalmente, la quinta cualidad del lápiz: siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará trazos, e intenta ser consciente de cada acción


Estoy cansado de trabajar y ver a la misma gente cuando camino a mi trabajo todos los días.

 De pasar horas eternas en mi oficina.

Llego a casa y mi esposa me sirve lo mismo de la comida para cenar.

Voy al salón a recostarme y ver la tele tranquilamente, pero mi hija no me deja, porque quiere jugar conmigo, no entiende que estoy cansado.

Mi padre también me molesta a veces y entre clientes, esposa, hija y padre, me vuelven loco,
“Quiero Paz”, lo único bueno es el sueño, al cerrar los ojos siento un gran alivio de olvidarme de todo y todos.

......Hola vengo por ti

- ¿Quién eres? ¿Cómo entraste? - Me mandó Dios por ti. Dice que escuchó tus quejas. Y tienes razón es hora de descansar.

Eso no es posible, para eso tendría que estar…

Así es, lo estás. Ya no te preocupes por ver la misma gente, ni por aguantar a tu esposa con sus guisos, ni a tu pequeña hija, que te molesta, ni escucharás los consejos de tu padre.

- Pero ¿qué va a pasar con todo? ¿con mi trabajo?

 - No te preocupes, en tu empresa ya contrataron otra persona que ocupa tu puesto; y es cierto, está feliz porque no tenía trabajo.

 - ¿Y mi esposa y mi hija? - A tu esposa le fue dado un buen hombre que la quiere, la respeta y admira sus cualidades, el cual acepto con gusto a sus guisos sin reclamarle nada. Además, se preocupa por tu hija y la quiere como si fuera de él, que por cierto tiene una emoción muy grande ya que él es estéril; por muy cansado que llegue del trabajo dedica tiempo a jugar con ella y son muy felices.

- No, no puedo estar muerto.

 - Lo siento la decisión fue tomada.

- Pero eso significa que jamás volveré a besar la mejilla de mi hija, ni a decirle “ Te amo” a mi esposa, ni a darle un abrazo a mi padre, No, no quiero morir, quiero vivir, envejecer junto a mi mujer, no quiero morir aun..

- Pero es lo que querías… descansar. Ahora ya tienes tu descanso eterno, duerme para siempre.

 - No, no quiero, ¡ Por favor , Dios..!

- ¿Qué te pasa? amor ¿Tienes una pesadilla?, dijo mi esposa despertándome

- No… no fue una pesadilla, fue otra oportunidad.


POEMA de La Oreja Verde, de Gianni Rodari:

Un día, en el Expreso Soria Monteverde,
Vi subir a un hombre con una oreja verde.
Ya joven no era, sino maduro parecía,
salvo, la oreja que verde seguía.
Me cambié de sitio para estar a su lado
y observar el fenómeno bien mirado.
Le dije: Señor, Usted, tiene ya cierta edad,
Dígame, esa oreja verde, ¿le es de alguna utilidad?
Me contestó amablemente: yo ya soy persona vieja,
Pues de joven sólo tengo esta oreja.
Es una oreja de niño, que me sirve para oír
cosas que los adultos nunca se paran a sentir:
Oigo lo que los árboles dicen, los pájaros que cantan,
las piedras, los ríos y las nubes que pasan,
oigo también a los niños, cuando cuentan cosas
que a una oreja madura, parecerían misteriosas.

Así habló el señor de la oreja verde
Aquel día, en el Expreso Soria Monteverde.


Gianni Rodari


UN DESAYUNO CON MUCHO AMOR


Faltaban sólo cuatro días para Navidad. Aún no sentía el espíritu de la ocasión, a pesar de que el parqueadero de la tienda de descuentos estaba repleto.

LAS ZAPATILLAS DORADAS

Dentro de la tienda era peor. Los carros de compras y los clientes de última hora causaban atascos en los pasillos. ¿Para qué vine hoy a la ciudad? Me pregunté.

Los pies me dolían casi tanto como la cabeza. Tenía una lista de varias personas que decían no querer nada, pero yo sabía que se quedarían ofendidas si no les compraba algo.

Comprar regalos no tenía nada de entretenido para mí. Estaba comprando para gente que tenía de todo, y los precios eran exorbitantes.

Llené mi carro de compras a toda prisa con esas cosas de último momento y me dirigí a las cajas. Escogí la que tenía la fila más corta, pero tendría que esperar al menos veinte minutos para llegar a la caja.

Delante de mí había un niño y una niña. El niño tenía unos cinco años y la niña era un poco menor.

Él llevaba un abrigo harapiento y unos playeros  viejos y enormes que sobresalían debajo de unos pantalones que le quedaban muy cortos.

 En sus manos, que estaban muy sucias, tenía varios billetes de un dólar todos arrugados. La ropa de la niña se parecía a la de su hermano. Su cabeza era una maraña de pelo ondulado. En la cara se le veían restos de la cena.

Llevaba en las manos un hermoso par de zapatillas doradas para la casa. Se oía música navideña en el equipo de sonido del almacén y la niñita tarareaba feliz y desafinadamente.

Cuando llegamos a la caja, la niña puso los zapatos con mucho cuidado sobre el mostrador. Los sostenía como si se tratara de un tesoro.

 La cajera marcó la cuenta. —Son seis dólares con nueve centavos —dijo. El niño puso sus billetes arrugados sobre el mostrador mientras buscaba más en los bolsillos de su pantalón. Consiguió reunir 3 dolares con 12 centavos. —Supongo que tendremos que devolverlas —dijo valientemente.

Volveremos después, quizá mañana. En cuanto oyó eso, la niña dijo con un leve sollozo: —Pero a Jesús le habrían encantado esas zapatillas. —Bueno, volveremos a casa y trabajaremos un poco más. No llores, volveremos después —le aseguró su hermano. En ese instante le pasé tres dólares a la cajera.

Esos niños habían esperado un largo rato en la fila, y a fin de cuentas, era Navidad.

De repente un par de brazos me rodearon y una vocecita exclamó: —Muchas gracias, señora.

—¿A qué te referías cuando dijiste que a Jesús le habrían gustado esos zapatos? —pregunté.

El niño respondió: —Nuestra mamá está enferma y se va a ir al Cielo.

 Papá dijo que es posible que se vaya a vivir con Jesús antes de Navidad.

La niña añadió: —En la escuela dominical, mi profesora me dijo que las calles del cielo son doradas, como estas zapatillas.

¿No le parece que mi mamá se vería hermosa caminando por esas calles con zapatos del mismo color?

Los ojos se me aguaron al fijarme en la carita manchada por las lágrimas. —Sí —le respondí—, no me cabe duda. En ese momento le agradecí a Dios en silencio que se valiera de esos niños para recordarme lo que significa dar.

Helga Schmidt


ALGUIEN QUE ME HA HONRADO MENCIONANDO Y MEJORANDO UNO DE MIS LIBROS

http://siyocambiotodocambia.blogspot.com.es/2012/04/el-exceso-de-proteccion-los-hijos-e.html


PARA REFLEXIONAR  MUCHO

Carta a mi maestra
Hola seño:
Soy aquel que nunca te lleva a corregir, ni te entrega la carpeta para que te lleves.
Soy aquel que cuando preguntas algo, siempre se queda callado y no llama tu atención.
Soy aquel que nunca entiende cuando explicas y te mira serio y después cuando hay que hacer alguna actividad no la hace.
Aquel que nunca termina de copiar esos pizarrones llenos y
que cuando dictas no se me entiende la letra y no me sirve de nada todo lo que copié.
Soy aquél que lee lento, que cuando me haces leer en voz alta (eso sucede muy poco) sufro tanto al notar que todos se cansan y me ayudan respirando profundo.


Yo sé que no puedo igual que todos, que te gustaría que fuera diferente, lo noto en tu mirada y tus gestos.

Me duele cuando pones cara de “no tiene remedio” o “qué se le va a hacer”.

Sé que sientes que hay días que molesto en clase y que no sabes qué hacer, para colmo “no estoy para repetir”, como le dices a mamá.

Si supieras que mi día de estudio no termina en la escuela, que al llegar a casa mamá lo primero que hace es preguntarme ansiosa cómo me fue, si terminé todo; y ahí comienzan nuevamente los problemas.
Pedir carpetas, copiar todo lo que no hice en clase y hacer los deberes. Me canso mucho. A veces tengo ganas de estar enfermo o que llueva mucho para no ir a la escuela.

Seño, si pudieras darte cuenta que no puedo igual que otros, pero que puedo a mi manera. Si pudieras descubrirla, saber que me gusta leer sobre perros, que espero el diario para leer el horóscopo a mi familia, que tengo una gran imaginación, que me gusta la música y bailar, que soy muy responsable y perseverante (sino no haría la carpeta dos veces por día).

Si pudieras descubrir lo que sé sin tener que hacerme un examen, sin pensar que si tengo la carpeta completa o copié todo es que aprendí.
Si pudieras darme otro tipo de actividades que me interesarán más, para que yo te pueda demostrar lo que sé.

Espero que puedas ayudarme y pueda aprender mucho, para eso voy a la escuela, si supiera y aprendiera rebien no me haría falta; como le pasa ala compañera de delante que sabe todo y se aburre tanto.
Seño, te quiero mucho, espero que esta carta exprese todas las cosas que he querido decirte y no he podido.Un abrazo.







DEL LIBRO UN MINUTO PARA LA REFLEXIÓN. DEDICADO A MIS QUERIDAS MAESTRAS DE INFANTIL, COMO NO.






REFLEXIONAR, ESTÁ EN MI LIBRO UN MINUTO PARA LA REFLEXIÓN, y siempre que lo he leído en público, tengo que confesar que he llorado



ANTES DE DARNOS CUENTA NOS HAREMOS MAYORES Y NECESITAREMOS AYUDA, O MÁS AYUDA, DAROS








Compartiré con vosotros en esta página parte de mi libro "un minuto para la reflexión" y algo más

Aquella anciana ciega que encontré
de noche, perdido ya en el bosque,
me dijo:"Si el camino no lo ve,
le acompaño yo, qu elo conozco".
Y respondí:"pues sí, pero es extraño
que me pueda guiar quien nada ve".
La ciega, entonces, me tomó la mano
y susurró: "camina". Era la Fe

- Carlo A. Salustri-

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada